Decálogo para ir a la moda (Primera parte)
Marzo 17, 2008 por Ignatius J. Reilly

La idea de hoy es simple, qué se quiere conseguir, qué disponibilidad se tiene y con qué recursos se cuenta. A partir de ahí, déjate llevar, es fácil, sólo tienes que cumplir estas diez pautas (normas, mejor dicho) para ser un auténtico personaje cool al que admirarán todos.
1º- No pienses por ti mismo. Es algo fácil de llevar a cabo y que no tiene mayor dificultad que evitar pensar. Pese a su facilidad, este punto entraña la principal regla del decálogo. No hay que pensar por uno mismo, sino que hay que dejarse llevar por el de más arriba, por el supremo adorado, por la cool star, y repetir esto mil veces mil, a poder ser en inglés, que te sonará mejor y llegará un momento en que no sepas lo que estás diciendo.
2º- Copiar las poses de los famosos. Una vez llevado a cabo el no pensamiento, lo que viene a continuación es mero trámite. Tienes que emular a esos famosos de usar y tirar que tanto abundan en la actualidad, robarles sus poses, creerte ellos, e interpretar durante todo el día. Tú eres la estrella, no ellos.
3º- Comprarse todas las revistas de tendencias. La sabiduría no mana del cielo, y menos a ti, estudiante de lo cool, tú más que nadie necesitas paliar la estupidez intencionada que te has generado desde el primer momento al aceptar el decálogo. Para ello necesitas todas las publicaciones de moda, desde Vogue, hasta Cuore. Aprendértelas, copiarlas, fusionarte con ellas. Ellas te dan el punto uno: las ideas, y el punto dos: las poses. No necesitas más.
4º- Comprarse un espejo. Sí, antes de salir a la calle necesitas un espejo, no puedes experimentar el contacto salvaje de la sociedad sin estar antes preparado, no señor. Cómprate un buen espejo, de dos metros a poder ser, aunque esta medida dependerá de cuánto midas. De ser un enano, cógete uno que estilice esa estatura, y de ser más bien alto, uno que tenga aíre suficiente para verte mejor.
5º- Pasarse delante del espejo ocho horas diarias. De nada sirve haberse comprado el espejo si después no lo damos uso, puede ser una buena decoración en nuestra casa, pero para eso ya tenemos los posters que adjuntan las revistas del punto tres. El espejo es para usarlo, e incluso, para desgastarlo. En él te tienes que mirar, ensayar las diferentes poses anteriormente aprendidas, hacerlo tuyo, el espejo son los ojos de los que después te mirarán, tienes que dominar cada arruga, perdón, cada mueca, a la perfección.
Mañana la segunda parte.
Foto: La diva Paris Hilton, un ejemplo a seguir.