El presidente chino, Hu Jintao, y el primer ministro, Wen Jiabao, tienen ya una página web para sus fans, desarrollada por Diario del Pueblo, voz oficial del Partido Comunista de China, y que en sus cinco días de vida ya ha tenido dos millones de visitas. La web ofrece a los internautas la posibilidad de registrarse como fan de los dos líderes, algo que ya han hecho 105.000 personas en menos de una semana.
El espectáculo de la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín fue la demostración ante el mundo de que China está preparada para recoger el testigo. Son 1.300 millones de habitantes, de los cuales la mitad son abejas obreras del Estado. Si la esclavitud, bajo diversas formas, ha hecho la historia, vaya usted tomando nota.
Hoy me quedo con esa cita de un gran periodista. Refrenda lo que opino de China y lo que va a ocurrir.
Y como hablamos de China, y no me quito el disco de la cabeza (en especial tras haber pagado lo que he pagado por la edición limitada), la recomendación de hoy:
Siempre me apaetece volver por aquí cuando escucho un tema que me transmite algo y quiero escribirlo. El de hoy ha sido ‘I Love You, I’m Going To Blow Up Your School‘ de Mogwai, de su último álbum, pese a que no sea su mejor trabajo y caiga demasiado en la monotonía. PEro tiene algo este tema, una atmósfera propia que cautiva y hace soñar…
Quizás haga soñar con una posibilidad de conseguir algo mañana, quizás haga soñar dentro de unas semanas, quizás haga soñar dentro de varios años… pero tiene algo.
Me encantaría volver por aquí, tenemos olvidado el blog los tres (sí, si me leéis, os daréis por aludidos) y no puede ser. Si hubiese más tiempo, Ignatius sería Ignatius, pero si se consigue eso, Ignatius será 100% él.
En ciertas épocas siempre aparece el folk, la americana, o como quiera presentarse esa música que acoge a la guitarra como único instrumento, la suaviza y la hace elevarse como si fuera la trompeta de Miles Davis, o el saxo de John Coltrane.
La música aparece triste, sin contenido a priori porque no se entiende, desnuda y extraña. Pero se entiende, es algo extraño pero es el vínculo apropiado para sentirla.
Ahora son The Felice Brothers, en su día fue Dylan, anteriormente Cash… cada época clara está uno de los grandes estableciendo fraseos duros y suaves, de los que salen versos únicos que incluso te hacen llorar.
La música se alza libre siempre, y cuando está desnuda es más libre aún.
La canción en cuestión es “Wonderful Life” de The Felice Brothers, una joya.
Every Sunday morning I wake up
I see you by the dresser door
In your makeup flutter in the Chinese fan
In the Knoxville Fashion
All last night you tossed and turned
Your body was hotter
Than the night that Richmond burned
You say you had a bad nightmare
About tractor trailers crashing
Throw your arms around me
Let’s keep this quiet
Hear our hearts in the distance
Like cannon fire
See our breath in the window
In the turning light
Oh, it’s a wonderful life.
Oh, it’s a wonderful life.
You say you were only seventeen
When you fell in love
With that dirty Reverend Green
I remember you at the baptism
When he held his daughter down
We could hear Thelma and Louise
Making love under the poplar trees
We could hear some screaming,
Sounded like the slaughterhouse
Throw your arms around me
Let’s keep this quiet
Hear our hearts in the distance
Like cannon fire
See our breath in the window
In the turning light
Oh, it’s a wonderful life.
Oh, it’s a wonderful life.
Me and Joey start a fire in the road
Just to watch it glow
His father didn’t like it so
He gave Joey a black eye
Me and you have done the same damn thing
We fell in love knowing the pain it would bring
Now all I do is sing
Sad songs with red underneath
Throw your arms around me
Let’s keep this quiet
Hear our hearts in the distance
Like cannon fire
See our breath in the window
In the turning light
Oh, it’s a wonderful life.
Oh, it’s a wonderful life.
Una celebración a la vida, dando gracias a todo cuanto se tiene, en especial a alguien que siempre está ahí. Ya se sabe, siempre lo he dicho, no escuches a Johnny Cash en días tristes, te los hunde aún más. Y en los días felices, te hace desear abrazar a todos los que están ahí, agradecérselo, hacer el amor con quien más amas, desear mucho… y mucho que vendrá en breve.
Lo acabo de leer en un sitio de estos en los que la gente no tiene vergüenza alguna de colgar una foto horrible y dos tías haciéndose pasar por modelos sin arte. Para que luego digan que uno necesita mucho para reírse…
La foto en cuestión era para verla y leer esos comentarios a la vez.
PD: También ponían la puntilla atribuyendo una tilde a “cásual” cuando el inglés… en fin…
Foto: Para redundar más en el asunto, una de las últimas campañas de una de las marcas bajas que más incitan a estas estupideces. Ositos, si es que al final seréis todos ositos, eso sí, cuando vea un comentario y una le diga a otra: osa, ya ni me lo creeré.
R. Mutt firmó en 1917 este wáter, revolucionando el arte al igual que en su día Manet hizo con El Balcón, Warhol con su pop-art, y así hasta Velázquez con su pintura impresionista (por citar un estilo, ya que revolucionó todo cuanto tenía a mano). Mutt jugaba con la ironía hasta en el pseudónimo, protegiendo a la obra de dar el verdadero nombre del artista y creando una confusión entre popularidad y relevancia pública con la verdadera identidad de quien se encontraba detrás, el artista, tantas veces ensalzado como última cruzada. Marcel Duchamp era el hombre del wáter, el hombre que se rió del MoMA como hasta ese momento no lo había hecho nadie. ¿Es arte? Desde el punto de vista de rompedor sí. ¿Es bello? A cada cual su idea. Pero esta obra es revolución, necesaria revolución cuando se llega a un punto en el que arte se emplea para cualquier tipo de obras, expresiones e incluso actos populares. La fuente, como denominó a la obra, es revolución no arte.
Todo esto viene debido a que la Tate Modern de Londres trae dicha obra como exposición temporal. Un servidor ansía verla en persona y también ansía que bajen los precios de los vuelos, ya que el viaje inicial a la capital de la música ha quedado aplazado por el alto coste de éstos. Pero no hay que preocuparse, Duchamp viene también a Barcelona, y ahí se le verá, sí o sí.